quarta-feira, 4 de fevereiro de 2009

El Planeta Oculto - Donald A. Wollheim


INTRODUCCION
Todo el mundo conoce la estrella vespertina, esos raros brillantes sostenidos dominan
por una hora o dos el cielo crepuscular poco después de la puesta del sol.
Los madrugadores conocen también el Lucero del Alba que, en algunas épocas del año,
anuncia la salida del sol. El hombre moderno sabe que estos astros, en apariencia dispares, son el mismo, el planeta Venus, el más hermoso y brillante de los objetos celestiales, por ser el vecino planetario más próximo a nuestra madre Tierra.

Durante milenios los hombres se han maravillado ante su brillo rutilante y se han preguntado qué misterio oculta. Pero nos corresponde a nosotros, los que tendremos la suerte de vivir en 1960 y la década siguiente, y saber algo de lo que se oculta tras este misterio. Ha sido anunciado oficialmente que no tardarán ya mucho en realizarse las pruebas de lanzamiento de cohetes con el fin de cruzar el abismo de cincuenta millones de kilómetros que separa a ambos mundos en el momento de su mayor proximidad, con el fin de informar a los hombres que los lanzan sobre lo que se esconde bajo el velo del planeta oculto.

Lo que sabemos de Venus es escaso pero atractivo. Sabemos que por su peso y tamaño es un planeta gemelo de la Tierra: su diámetro es de 12.300 kilómetros y el de nuestro globo de 12.700. Sabemos que en Venus la intensidad de la gravedad es 0,88 de la terrestre, lo cual significa que 100 kilos sólo pesarían allí 88. Sabemos que posee una atmósfera espesa. Más próximo al Sol que la Tierra, a pesar de ello la temperatura que debe de reinar en algunos puntos de su superficie no resultaría un obstáculo para la vida.

Además, nadie sabe cómo es su superficie. Venus está cubierto eternamente por una densa capa de nubes compactas. Se desconoce la duración de su día... Las opiniones de los astrónomos varían sobre este punto, afirmando algunos que tiene una duración de veintidós horas, mientras otros sostienen que dura cuarenta y seis días de los nuestros.

Se desconoce por completo la naturaleza de su superficie; no se sabe si es un desierto, un océano o un lodazal. Incluso los elementos que constituyen su atmósfera están sujetos a polémica.

Estas cosas sólo podrá averiguarlas un cohete de pruebas. Gracias a él podremos saber también si su atmósfera contiene oxígeno y si hay agua en su superficie, sin lo cual la vida en Venus sería altamente improbable. Pero entretanto, y mientras esperamos que los cohetes inicien sus arriesgados viajes impulsados por la combustión de sus motores, podemos proyectar algunos de los posibles secretos del planeta oculto en la pantalla de la imaginación. En las cinco aventuras venusianas que se incluyen en este libro, seguramente existirán algunos extremos que resultarán proféticos. Por ello hay que leer El Planeta Oculto no sólo en busca de las emociones que solamente puede deparar la buena literatura de fantasía científica, sino también para atisbar lo que nos reserva el futuro.

ÍNDICE
Introducción
Expediente de campaña, Chad Oliver
Misión en Venus, J. T. McIntosh
Ignatz el gafe, Lester Del Rey
Los lotófagos, Stanley Weinbaum
Terror en el espacio, Leigh Brackett

El Planeta Oculto - Donald A. Wollheim [ Download ]

Crónicas de Robots - Kit Reed


ÍNDICE
Los robots no sangran, J. W. Graves (Robots Don't Bleed ©1950)
Estancia en la tierra, Dan Morgan (The Earth Never Sets ©1956)
Cantidad desconocida, Peter Phillips (Unknown Quantity © 1949)
Ámame otra vez, Carol Emshwiller (Love Me Again ©1956)
Recuerdo borrado, Peter Phillips (Lost Memory ©1952)
En busca de san Aquino, Anthony Boucher (Balaam ©1954)

Crónicas de Robots - Kit Reed [ Download ]

terça-feira, 3 de fevereiro de 2009

Humor Cosmico - Joe Haldeman


Introducción
Gran parte de la ciencia ficción es terriblemente seria. Los autores urden historias para
advertirnos de que «nos estamos agotando». Inventan nuevos universos y nuevas razas de hombres, como marcos y protagonistas de vastos dramas. Con todo el Universo, pasado, presente y futuro, como escenario, no es de extrañar que el pincel sea grueso y las pinceladas audaces.

La ciencia ficción hace mucho ruido; el zumbido de las pistolas lanzarrayos, el choque de los planetas, el rugido de las metáforas cósmicas. Pero si escuchamos atentamente, oiremos una risita ocasional, alguna carcajada, incluso, y más allá —a cuatro años luz al sudeste de Alfa del Centauro— un coro de estridentes risas. Porque también existe una ciencia ficción para divertirse.

Lo único que todos los relatos siguientes tienen en común es que me han hecho reír.
Por lo demás, son muy diferentes. Encontramos constantes y burlonas extravagancias en
las fabulosas máquinas de Henry Kuttner, pero también un relato de Damon Knight que
parece muy sensato y serio... hasta la última línea. Tenemos el más negro de los humores
negros y algunas frivolidades puramente divertidas. Ambas cosas en el mismo relato, escrito por una extraña persona con el nombre en minúscula, llamada andy offutt.
Están ustedes a punto de conocer a personas tan inverosímiles como Caedman Wickes (investigador privado, especialista en denuncias singulares), un ejército de Clark Kents, y Félix Funck, supersiquiatra. Naturalmente, hay unos cuantos sabios distraídos, e incluso uno que se desvanece gradualmente.

Y las máquinas: un enorme aparato aparentemente construido con la única finalidad de comer tierra mientras canta «St. James Infirmary», una pelota de hojalata con todo el encanto .del Viejo Mundo, un robot transparente enamorado de sus propias vísceras, y una ególatra bomba H que habla y tiene un ojo azul.

Pero no todo es frivolidad y ligereza, ¡oh, no! Estos relatos versan sobre temas tan enormemente serios como terremotos catastróficos, un mundo, que se ha vuelto loco, canibalismo, la invasión de las arañas, un dispositivo ideado para hacer estallar todo el Universo en calidad de, uh, terapia, Los temas, al menos, son serios

Índice
Un ligero error de cálculo, por Ben Bova
¡Es un pájaro, por es un avión!, por Norman Spinrad
Los robots están aquí, por Terry Carr
/ de Newton, por Joe Haldeman
Los hombres que asesinaron a Mahoma, por Alfred Bester
Servir al hombre, por Damon Knight
Una bomba en la bañera, por Thomas N. Scortia
El hechicero negro del castillo negro, por Andrew J. Black Offutt
Gallegher Plus, por Henry Kuttner

Humor Cosmico - Joe Haldeman [ Download ]

Visiones Peligrosas - Harlan Ellison


Introducción: Treinta y dos augures
Esto que tienen ustedes en sus manos es más que un libro.
Si tenemos suerte, será una revolución.

Este libro, la mayor antología de ficción especulativa jamás publicada de historias por
completo originales, y probablemente una de las mayores en cualquier sentido, ha sido
confeccionado según conceptos específicos de revolución. Su finalidad es sacudir un
poco las cosas. Ha sido concebido como una necesidad de nuevos horizontes, nuevas
formas, nuevos estilos, nuevos desafíos en la literatura de nuestro tiempo.

Si ha sido confeccionado adecuadamente, proporcionará esos nuevos horizontes, estilos, formas y
desafíos. Si no, al menos seguirá siendo un buen libro lleno de historias entretenidas.
Existe una camarilla de críticos, analistas y lectores que pretenden que el «mero
entretenimiento» no es suficiente, que una historia debe tener también vigor y sustancia, un profundo mensaje filosófico o superabundancia de superciencia.

Si bien sus afirmaciones poseen un cierto mérito, lo cierto es que demasiado a menudo se han
convertido en la razón de ser de la ficción, su preocupación pontificadora de decir cosas.
Aunque ya no podemos sugerir que los cuentos de hadas son el nivel más elevado que
puede alcanzar la ficción moderna ni que la teoría debe dominar a la intriga, sí podemos vernos obligados a optar por lo primero en vez de por lo segundo, si nos hallamos encadenados con la amenaza de astillas de bambú metidas bajo nuestras uñas.

Por fortuna, este libro parece dirigirse directamente hacia el área de en medio. Cada
historia es casi obstinadamente entretenida.

Pero todas están llenas también de ideas. No simplemente ideas como las que han
leído un centenar de veces antes en los pulps, sino ideas frescas y atrevidas; a su
manera, visiones peligrosas.

¿Por que toda esta cháchara acerca de entretenimiento versus ideas, en una
introducción bastante larga a un libro aún mucho más largo? ¿Por qué no dejar que las
historias hablen por sí mismas? Porque... aunque anadee como un pato, grazne como un
pato, parezca un pato y se reúna con los demás patos, no tiene por qué ser
necesariamente un pato. Ésta es una colección de patos que se convertirán en cisnes
ante sus propios ojos. Son historias tan puramente entretenidas que parece inconcebible
que el ímpetu con que fueron escritas fuera una llamada a las ideas.
Pero ése era precisamente el caso, y mientras contemplan maravillados cómo esos patos del
entretenimiento se transforman en cisnes de ideas, se hallarán enfrentados a un conjunto de historias que les demostrarán lo que es la new thing, o nouvelle vague si lo prefieren,de la literatura especulativa.

Y aquí, queridos lectores, es donde reside la revolución.
Hay algunos que dicen que la ficción especulativa empezó con Luciano de Sarnosata y
Esopo. Sprague de Camp, en su excelente Science Ficíion Handbook (Guía de la ciencia
ficción, Hermitage House, 1953), cita los nombres de Luciano, Virgilio, Homero, Heliodoro, Apuleyo, Aristófanes y Tucídides, y llama a Platón «el segundo griego padre de la ciencia ficción». Groff Conklin, en The Best of Science Fiction (Lo mejor de la ciencia ficción, Crown, 1946), sugiere que los orígenes históricos pueden ser trazados sin ninguna dificultad a partir del Gulliver del decano Swift, de The Great War Syndicate (El sindicato de la gran guerra) de Frank R. Stockton, de The Moon Hoax (El fraude de la Luna) de Richard Adams Locke, del Looking Backward (Mirando hacia atrás) de Edward Bellamy, así como de Verne, Arthur Conan Doyle, H. G. Wells y Edgar Allan Poe.

En la antología clásica Adventures in Time and Space (Aventuras en el tiempo y el espacio, Random House, 1946), Healy y McComas optan por el gran astrónomo Johannes Kepler. Por mi
parte yo me inclino a apoyar la idea de que las bases de toda la gran ficción especulativa se hallan en la Biblia. (Hagamos una pausa de un microsegundo para rogarle a Dios que no descargue sobre mí uno de sus rayos.)

Pero antes de que sea acusado de intentar robarles notoriedad a los historiadores
establecidos de la ficción especulativa, déjenme asegurarles que les he ofrecido esta relación de raíces únicamente para indicar que me he aprendido todas mis lecciones y que por lo tanto estoy cualificado para efectuar las impertinentes observaciones que siguen.

En realidad, la ficción especulativa en los tiempos modernos nació con Walt Disney y su clásico film de dibujos animados Streamboat Willie, en 1928. No hay duda de que así fue. ¿Qué sentido tiene si no un ratón que puede manejar un bote de recreo a pedales?

Después de todo, es un punto de partida tan razonable como partir de Luciano, porque
si empezamos a bucear en el viejo quid de las cosas, descubriremos que el inicio de la
ficción especulativa se halla en el primer Cromagnon que imaginó lo que había resollado
en las tinieblas más allá de su pequeño fuego. Si lo imaginó con nueve cabezas, ojos
facetados de abeja, mandíbulas exhalando fuego, y llevando zapatillas de gimnasia y una
chaqueta raída, estaba creando la ficción especulativa. Si lo vio como un puma, entonces probablemente estaba al corriente, y no cuenta. Además, era cobarde.

Nadie puede negar razonablemente que las Amazing Stories de Gernsback en 1926 fueron el más obvio antepasado de lo que hoy, en este volumen, llamamos «ficción especulativa». Y si aceptamos esto, entonces debemos rendir tributo a Edgar Rice Burroughs, E. E. Smith, H. P. Lovecraft, Ed Earl Repp, Ralph Milne Farley, el capitán S. P.Meek, del ejército de los Estados Unidos (retirado)...; a toda esa multitud. Y por supuesto a John W. Campbell, Jr., que dirigía una revista que publicaba ciencia ficción, llamada Astounding, y que ahora dirige una revista que publica un montón de dibujos esquemáticos llamada Analog. El señor Campbell es generalmente considerado como el «cuarto padre de la moderna ficción especulativa» o algo así, porque fue él quien sugirió a los escritores que pusieran personajes dentro de sus máquinas. Lo cual nos lleva a ustedes y a mí a los años cuarenta, con las gadget storíes.

Pero eso no nos dice mucho acerca de los años sesenta.
Después de Campbell, vinieron Horace Gold, Tony Boucher y Mick McComas, que
fueron pioneros de la concepción radical de que la ciencia ficción debía ser juzgada por los mismos altos estándares que todas las demás formas literarias. Eso fue como un fuerte puñetazo en la barriga para la mayoría de los pobres diablos que habían estado escribiendo y vendiendo sus cuentos dentro del género. Significaba que tenían que aprender a escribir bien, no simplemente a pensar un poco.

Con este escenario entramos ahora chapoteando hasta las rodillas en las horribles historias de los Agitados Años Sesenta. Que aún no han empezado a agitarse realmente.
Pero la revolución está al alcance de la mano. Vengan conmigo.
Durante veintitantos años el fiel fan de la ficción especulativa había permanecido
golpeándose el pecho y gimiendo que el mainstream literario no reconocía las obras
literarias realmente imaginativas. Se lamentaba del hecho de que libros como 1984, Un
mundo feliz, Limbo y La hora final hubieran recibido aclamaciones de la crítica pero no
hubieran sido etiquetados como «ciencia ficción».

De hecho, argüía, fueron automáticamente excluidos de acuerdo con la simplista teoría de que «eran buenos libros; no podían ser considerados junto con esa basura de la ciencia ficción». Se aferraba al más pequeño esfuerzo marginal, no importa lo desconsolador que fuera (por ejemplo, The Lomokome Papers, de Wouk, el Anthem de Ayn Rand, el Loto blanco de Hersey, El planeta de los simios de Boulle), sólo para tranquilizarse a sí mismo y reforzar su argumentación de que el mainstream estaba robándole obras al género, y que había mucho que compartir con el ouvrage de longue haleine que era la ciencia ficción.

Ese fan fiel está hoy pasado de moda. Se halla veinte años más atrás de su tiempo.
Aún se le puede oír murmurando de forma paranoica en el trasfondo, pero actualmente es
más un fósil que una fuerza. La ficción especulativa ha sido descubierta, y está siendo
usada por el mainstream, y se halla en proceso de ser asimilada. La naranja mecánica de
Burgess, Dios le bendiga, Sr. Rosewater y La cuña del gato de Vonnegut, El comprador
de niños de Hersey, Sólo los enamorados quedaron con vida de Wallis y Ustedes
deberían conocerlos de Vercors (por citar tan sólo algunos títulos recientes) son novelas especulativas de gran altura, las cuales utilizan muchas de las herramientas puestas a punto por los escritores de ciencia ficción en su propio remolino a contracorriente del género.

Ningún ejemplar de revista de gran circulación deja de dar su reconocimiento a la ficción especulativa, ya sea por haber anticipado algún detalle de curiosidad científica que hoy se ha vuelto muy común, o simplemente alabando algunos de los nombres más importantes del género por medio de la inclusión de su obra junto a la de John Cheever,John Updike, Bernard Malamud, Saúl Bellow.

Hemos llegado; es la ineludible conclusión.
Y pese a ello ese fan impenitente, y toda la miríada de escritores, críticos y editores
que han desarrollado una visión túnel a lo largo de años y más años de sentirse
encerrados en un gueto, persisten en sus lamentos antediluvianos, rechazando ese
reconocimiento por el que suspiran y sollozan. Es lo que Charles Fort llamó «la época de la máquina de vapor». Cuando llegue el momento en que la máquina de vapor deba ser
inventada, alguien lo hará, aunque no sea James Watt.

Ésta es «la época de la máquina de vapor» para los escritores de ficción especulativa.
El milenio está al alcance de la mano. Nosotros somos lo que está ocurriendo.
Y la mayoría de esos aficionados de la fantasía ficción ante su muro de las
lamentaciones odian esto enormemente. Porque de repente incluso el conductor del
autobús, el dentista, el vagabundo de la playa y el chico de los recados del colmado están leyendo sus historias; y lo que es peor, esos tipos recién llegados puede que no muestren la deferencia debida hacia los Grandes Viejos Maestros del género, puede que no piensen que las historias del Skylark sean brillantes, maduras y fascinantes; puede que no les guste sentirse confundidos por una terminología que ha sido aceptada por la ciencia ficción desde hace treinta años; puede que deseen comprender lo que está ocurriendo; puede que no se adapten al viejo orden. Puede que prefieran Star Trek y Kubrick a Barsoom y Ray Cummings. Y así, son también los destinatarios de las sonrisas burlonas del fan, una mueca de los labios que se parece mucho al desmoronarse de una vieja edición pulp de Famous Fantastic Mysteríes.

Pero aún más odiosa es la entrada en escena de escritores que no aceptan las antiguas reglas. Esos chicos sabelotodo que escriben «todas esas cosas literarias», que toman las aceptadas y venerables ideas de la arena especulativa y se las pasan por las narices. Esos tipos son unos blasfemos. Dios los golpeará de lleno con sus rayos.

Y sin embargo, la ficción especulativa (¿observan cómo evito astutamente utilizar el erróneo apelativo de «ciencia ficción»?) es el campo más fértil para el desarrollo del talento de un escritor sin lazos ni fronteras, con horizontes que nunca parecen estar demasiado cerca. Y todos esos tipos sabelotodo no dejan de surgir, sacando con frenesí a la vieja guardia de sus casillas. ¡Señor!, cómo han caído los que estaban más alto; porque la mayoría de los «grandes nombres» del género, que dominaban las portadas y los precios más altos de las revistas durante más años de los que merecían, ya no pueden seguir con ello, ya no producen. O se han trasladado a otros campos, dejando éste a los nuevos y más brillantes, y a aquellos que eran nuevos y brillantes ya con anterioridad pero que habían pasado desapercibidos porque no eran «grandes nombres».
No obstante, pese al nuevo interés en la ficción especulativa que muestra el mainstream, pese a los más amplios y variados estilos de los nuevos escritores, pese a la enormidad y expansión de los temas que se abren a esos escritores, pese a lo que parece a primera vista un mercado sano y en expansión..., hay una constrictora estrechez mental por parte de muchos editores y directores de revistas del género. Porque muchos de esos editores y directores de revistas fueron en su tiempo simples fans, y retienen ese prejuicio especializado hacia la ciencia ficción de su juventud. Escritor tras escritor descubren que están precensurando su obra incluso antes de escribirla porque saben que su editor no les permitirá que discutan de política en sus páginas, y que ese otro huirá aterrado ante historias que exploren el sexo en el futuro, y el de más allá, que es tan poco importante que tiene su oficina en el semisótano, no pagará más que en alubias y arroz, así que para qué preocuparse en calentarse la cabeza y quemar tantas células grises sobre una idea atrevida cuando ese piojoso sólo aceptará la vieja mierda del tío-loco-en-su-máquina-deltiempo.

A eso se le llama un tabú. Y no hay ni un solo editor del género que no esté dispuesto a jurar, bajo la amenaza de la tortura del agua, que él no lo ha hecho, que no ha rociado incluso toda su oficina con insecticidas para evitar que uno de esos tabúes anide en los archivadores como un lepisma. Lo han dicho en las convenciones, lo han afirmado en letra de imprenta, pero hay más de una docena de escritores sólo en este libro que, por poco que se les pida, relatarán historias de horror y censura que incluyen a todos los editores del género, incluso aquel que es tan poco importante que tiene su oficina en el semisótano.

Oh, sí, se producen desafíos en el campo, y auténticas controversias, y se publican obras lúcidas; pero hay tantas y tantas otras que quedan en los cajones...
Y nadie le ha dicho al escritor especulativo: «Elimina todas las barreras, no te dejes frenar por nada, ¡di lo que tengas que decir!», al menos hasta que este libro empezó a elaborarse.
No miren ahora, pero se encuentran en la línea de fuego de la gran revolución.

En 1961 este recopilador...
...Esperen un segundo. Acabo de recordar algo que hubiera debido decir. Quizás hayan
observado una falta de solemnidad y reserva por parte del responsable..., yo. No es
debido tanto a la exuberancia de la juventud —aunque hay legiones que jurarían que
tengo catorce años desde que pasé los diecisiete— como a la reluctancia por parte del yo de aceptar la dura realidad de que el yo que es todo escritor ha renunciado a una
pequeña parte de su Gestalt de autor para convertirse en un recopilador. Me parece
enormemente extraño que, de todas las grandes cabezas pensantes del género, de todos
los hombres que son mucho más eminentes y están mucho mejor dotados que yo para
erigir un libro tan importante como me gusta pensar que es éste, la tarea haya recaído
sobre mí. Pero luego, pensando en ello, parece inevitable; una tarea como ésta no puede
hacerse con talento, sino con la sensación de urgencia y la obstinada determinación que
yo experimento. Si hubiera sabido al empezar que me tomaría más de dos años reunir
este libro, y todos los dolores de cabeza y gastos que me reportaría..., lo habría hecho de todos modos.

Así que, a cambio de todas las maravillas que hallarán aquí, tendrán que sufrir la
intrusión del recopilador, que es un escritor como todos los demás reunidos en estas
páginas, y que se siente encantado de ser capaz de jugar a Dios aunque sólo sea por una
vez.

Bien, ¿dónde estaba?

Ah, sí. En 1961 este recopilador fue contratado para preparar una colección de libros
de bolsillo para una editorial pequeña en Evanston, Illinois. Entre los proyectos que
deseaba realizar en aquella colección estaba una antología de historia de ficción
especulativa, de escritores importantes, todas inéditas, y de naturaleza más bien
controvertida. Contraté a un renombrado recopilador, que hizo lo que muchos llamarían
un buen trabajo. Yo no opino así. Las historias me parecieron o tontas o insípidas o torpes o aburridas. Algunas de ellas han sido publicadas más tarde en otros lugares, incluso unas pocas han sido consideradas entre «lo mejor de...». De Leiber, Bretnor y Heinlein, por recordar sólo tres. Pero el libro no me excitó de la forma en que deseaba que lo hiciera una recopilación de ese tipo. Cuando abandoné la firma, otro director intentó lo mismo con un segundo recopilador. No fueron mucho nías lejos. El proyecto murió antes de nacer. No tengo la menor idea de lo que les ocurrió a esas historias que ambos recopiladores reunieron.

En 1965 estaba charlando con Norman Spinrad en mi modesto nido de pájaro en Los Ángeles, afectadamente llamado «Ellison Wonderland» (El país de las maravillas de Ellison) en honor al libro del mismo título. Estábamos sentados hablando de esto y aquello, cuando Norman empezó a quejarse de los recopiladores, por una u otra razón que ahora escapa a mi memoria. Dijo que pensaba que yo debía sostener algunas de las revolucionarias ideas que había estado esparciendo un poco por todas partes acerca de la «nueva cosa» en la ficción especulativa con una antología basada en ellas.
Sonreí estúpidamente. Yo nunca había elaborado una antología, ¿qué demonios sabía
yo de eso? (Una actitud que muchos críticos de este libro adoptarán una vez lo hayan
terminado. Pero continuemos...)
Poco antes de eso le había vendido a Robert Silverberg un relato corto para una
próxima antología que él estaba preparando. Yo me había quejado de algún detalle sin
importancia que ahora no recuerdo, y había recibido una respuesta, parte de la cual
reproduzco a continuación, con el inimitable estilo del propio Silverberg:
Día 2 de octubre de 1965. Querido Harían: Te alegrará saber que en el transcurso de
un largo y agotador sueño, esta última noche, te he visto ganar dos Hugos en la Worldcon
del año pasado. Tú también parecías estar muy satisfecho de ello. No estoy seguro de en
qué categorías ganaste, pero una de ellas era probablemente Quejas Infundadas.
Permíteme una breve y paternal conferencia en respuesta a tu carta de autorización para
la antología (que estoy seguro va a hacer sobresaltarse a las dulces damas de Duell,
Sloan & Pearce)...

En cuyo punto se lanzaba a una mordaz denuncia de mis actitudes hacia aceptar una
cantidad insignificante por la reproducción en una antología de una historia de segunda
clase que él hubiera debido tener el buen sentido de empezar por no incluir. Luego
seguían varios párrafos de naderías destinadas (sin éxito, debo añadir) a ablandarme un
poco; párrafos muy divertidos, ciertamente, pero que tienen escasa importancia aquí y
ahora, por lo que quienes deseen conocerlos deberán acudir a los archivos de la
Universidad de Syracuse algún día en el futuro. Pero volvamos a lo que nos interesa, que es lo que venía a continuación:

¿Por qué no haces tú mismo una antología? HARLAN ELLISON ESCOGE LOS
MEJORES CLÁSICOS EXCÉNTRICOS DE LA CIENCIA FICCIÓN, o algo así...

ÍNDICE
Primer prólogo: La Segunda Revolución
Segundo prólogo: Harlan y yo
Introducción: Treinta y dos augures
El canto del crepúsculo por Lester del Rey (Evensong © 1967)
Moscas por Robert Silverberg (Flies © 1967)
El día siguiente a la llegada de los marcianos por Frederik Pohl (The Day After the
Day the Martians Came © 1967)
Jinetes del salario púrpura por Philip José Farmer (Riders of the Purple Wage © 1967)
El sistema Malley por Miriam Allen deFord (The Malley System © 1967)
Un juguete para Juliette por Robert Bloch (A Toy for Juliette © 1967)
El merodeador en la ciudad al borde del mundo por Harlan Ellison (The Prowler in
the City at the Edge of the World © 1967)
La noche en que todo el tiempo escapó por Brian W. Aldiss (The Night That All Time
Broke Out © 1967)

Visiones Peligrosas - Harlan Ellison [ Download ]

segunda-feira, 2 de fevereiro de 2009

Mundos Creados I - Thomas D. Clareson



ÍNDICE
La cosa maldita, Ambrose Bierce (1893)
Los depredadores del mar, Herbert Wells (1896)
El rojo, Jack London (1916)
El hombre de metal, Jack Williamson (1928)
Junto a las aguas de Babilonia, Stephen Benét (1937)
Tendencias, Isaac Asimov (1939)
Lejano Centauro, A. E. Van Vogt (1944)

Mundos Creados I - Thomas D. Clareson [ Download ]

Hitler Victorioso - Gregory Benford & Martin H. Greenberg

IMAGINEN EL ABISMO - Gregory Benford


¿Qué significa pensar en nuestro mundo como surgiendo de una enorme serie de posibilidades del pasado? ¿Es decir, alentar la noción de que nuestra situación es en principio precaria..., sensible a sucesos en apariencia arbitrarios, aunque actualmente sellados por la historia con una aparente inevitabilidad?

Esta visión ha intrigado a gran número de escritores de nuestro siglo, muchos de ellos fuera del campo de la ciencia ficción. J. C. Squire publicó en 1931 una recopilación, titulada Si; o la historia reescrita, que contenía ensayos de personalidades tan notables como Winston Churchill, G. K. Chesterton, André Maurois e Hilaire Belloc. Examinaban lo que podría haber ocurrido si, por ejemplo, ciertos asesinatos hubieran fracasado, o si (un tema común en obras posteriores) el Sur hubiera ganado la guerra civil norteamericana. Muchas novelas generales de éxito se han basado en las posibilidades de los «mundos alternativos», como, por ejemplo, The Alteration, de Kingley Amis, que nos muestra un mundo donde fracasó la Reforma.

Imaginar senderos no tomados es un método de pensar en el impacto de la historia en el presente y de la gente en la historia. Inherente a los incontables esquemas posibles se halla la batalla entre dos modos de ver la historia. Hay aquellos que contemplan los grandes acontecimientos como algo inevitable, con las actuaciones del azar a escala humana finalmente barridas si se sitúan en contra de la marea del tiempo. Otros prefieren una visión más inquieta, en la cual un fallo de la mano de un asesino puede salvar una nación. Este tipo de historias y artículos pueden convertirse en experimentos de Gedanken que iluminen uno u otro lado.

La primera utilización de los mundos alternativos apareció como ciencia ficción en la novela de Guy Dent Emperor of the If (1926). Se trataba de una narración inmersa de lleno en el sentido de la maravilla, cuyo poder derivaba de la sorpresa de la propia idea de los mundos alternativos. Más tarde, los escritores de ciencia ficción consiguieron mucho más ocupándose de una posibilidad concreta y confiando en los métodos de la novela realista. Entre las obras más importantes del género se halla la novela de Keith Roberts Pavana (Pavane, 1968), en la cual la reina Isabel I fue asesinada. A partir de ahí, los acontecimientos cayeron como fichas de dominó: la Armada venció, la Reforma fracasó, y la Inglaterra de nuestros días es un país tecnológicamente atrasado, postrado bajo una Iglesia católica militante. La novela de Ward Moore Lo que el tiempo se llevó (Bring the Jubilee, 1953) sigue siendo el más conseguido tratamiento del Sur triunfante en la guerra civil norteamericana. Incluso las novelas de fantasía, como The Dragón Waiting (1983) de John Ford, han utilizado ese motivo.

Hasta ahora, sin embargo, el tema más popular de todos ellos es el impacto de una victoria nazi en la Segunda Guerra Mundial. Es interesante destacar que la primera de tales novelas apareció antes de la guerra. Swastika Night, de Katherine Burdekin, reflejaba una Gran Bretaña derrotada; fue publicada bajo el seudónimo de Murray Constantin por el editor Gollancz en 1937. (Para un examen más detallado, véase Women's Studies International Forum, vol. 1, 1984, págs. 85–95.) La guerra en sí produjo varias novelas, que eran en su mayor parte propaganda, con títulos como When Adolf Came, When the Bells Rang y Loss of Eden. El tema demostró ser especialmente popular entre los escritores británicos después de la guerra, como en El cuerno de caza (The Sound of His Horn, 1952), de Sarban, seudónimo de John W. Wall, donde se mostraba a los nazis cazando a los británicos por deporte. Un deprimente filme de estilo documental, It Happened Here, apareció en 1963. Para muchos la idea, en la actualidad, parece sólo marginalmente relacionada con la ciencia ficción, de modo que cuando en la década de 1980 apareció SS–GB, de Len Deighton, las críticas apenas hicieron mención de su carácter especulativo. De hecho, casi al mismo tiempo apareció una descripción «no de ficción» de un asalto alemán contra Inglaterra coronado por la victoria germana en el libro ¡Invasión! de Kenneth Macksey, dirigido a los entusiastas de la historia militar.

Los dos ejemplos más sobresalientes de este subtema son El hombre en él castillo (The Man in the High Castle, 1962), de Philip K. Dick, quizá su mejor novela, y El sueño de hierro (The Iron Dream, 1972), de Norman Spinrad. Spinrad utiliza la idea con una hábil e incisiva variación. Su Hitler emigró a los Estados Unidos y se convirtió en un escritor de pulps especializado en relatos de espada y brujería. La obra cumbre de Hitler es una visión teñida en ciencia ficción del triunfo nazi. El texto de la novela es este melodrama fascista, lleno de sorprendentes paralelismos con nuestra realidad. Spinrad culmina todo esto con un epílogo satírico firmado por el crítico literario «Homer Whipple», que remacha el significado de Hitler el innovador con una insistente estrechez de miras. El libro es un auténtico tour de forcé.

Muchas de las mejores obras de este tipo, sin embargo, son cortas. Algunas se centran en la Inglaterra bajo el tacón nazi («Weihnachtsabend», de Keith Roberts y «La caída de Frenchy Steiner», de Hilary Bailey). Muchas ocurren en una cultura expandida de orientación alemana que cubre varios continentes. «Dos destinos» de Cyril Kornbluth, por ejemplo, refleja unos Estados Unidos repartidos entre Alemania y Japón. (Aunque algunos no estén de acuerdo, es una de las mejores obras de Kornbluth, aunque su autor murió antes de poder dar los últimos retoques al borrador final. A ello pueden achacárseles ciertos lapsus; por ejemplo, no hay reservas hopi cerca de Los Álamos, ni siquiera en Nuevo México.)

Cuando empezamos a trabajar en esta recopilación, tuvimos la impresión de que el abanico de posibilidades no había sido adecuadamente explorado. Encargamos varias obras, sugiriendo líneas de ataque alternativas. Con gran alegría por nuestra parte, estas historias no se limitaron a repetir temas anteriores, sino que se alinearon desde el más sorprendente cómic surrealista («Thor se enfrenta al Capitán América», de Davin Brin) hasta la fantasía de horror («¿Oís llorar a los niños?», de Howard Goldsmith). Brad Linaweaver rehizo casi por completo «Luna de hielo» para realzar algunos efectos. Sheila Finch escribió «La paz del Reich» después de que le sugiriéramos explorar un mundo en el cual algunas cosas fueran mejores que en nuestra realidad actual. El profesor Tom Shippey escribió su primera obra de ficción, «Transmisiones enemigas», después de que le pidiéramos que expusiera sus extensos conocimientos sobre la literatura alemana.

Los años de Hitler seguirán siendo probablemente fascinantes durante muchos siglos. En ellos vemos la más espeluznante encarnación del mal en el mundo moderno. Como señala Norman Spinrad en su introducción, los nazis fueron maestros del simbolismo, y hablaban a una retorcida sexualidad que puede hallarse inculcada en la sociedad durante mucho tiempo.

Aunque es posible que algunos de ustedes encuentren estas historias demasiado penosas de leer, les pedimos que las vean como exploraciones que arrojan una luz oblicua sobre los tiempos modernos, sobre nuestro propio presente y sobre las incontables posibilidades del alma humana.


Prefacio
IMAGINEN EL ABISMO - Gregory Benford
Introducción
HITLER VICTORIOSO - Norman Spinrad
DOS DESTINOS - C. M. Kornbluth
LA CAÍDA DE FRENCHY STEINER - Hilary Bailey
CARRETERA SIN DESTINO - Greg Bear
WEIHNACHTSABEND - Keith Roberts
THOR SE ENFRENTA AL CAPITÁN AMÉRICA - David Brin
LUNA DE HIELO - Brad Linaweaver
LA PAZ DEL REICH - Sheila Finch
NUNCA NOS ENCONTRAREMOS DE NUEVO - Algis Budrys
¿OIS LLORAR A LOS NIÑOS? - Howard Goldsmith
TRANSMISIONES ENEMIGAS - Tom Shippey
VALHALLA - Gregory Benford


Hitler Victorioso - Gregory Benford & Martin H. Greenberg [ Download ]

domingo, 1 de fevereiro de 2009

Lovecraft - graphic novel


Lovecraft graphic novel [ Download ]

H.P.Lovecraft

Howard Phillips Lovecraft (20 de Agosto de 1890 – 15 de Março de 1937) nasceu em Rhode Island, EUA. Escritor celebrizado pelos seus livros de fantasia e terror, marcadamente gótico, enquadrados por uma estrutura semelhante à da ficção científica.

Durante a sua vida teve um número relativamente pequeno de leitores, mas a sua obra veio a tornar-se uma forte influência e referência em escritores de horror. Era assumidamente conservador e anglófilo, sendo por isso habituais no seu estilo os arcaísmos e a utilização de vocabulário e ortografia marcadamente britânicos.

Lovecraft é talvez um dos poucos autores cuja obra literária não tem meio-termo: volta-se única e exclusivamente para o horror, tendo como finalidade perturbar o leitor, depois de atraí-lo para a atmosfera, o ambiente, o clima daquilo que lê.

Um dos ingredientes da fórmula lovecraftniana para seduzir o leitor é o uso da primeira pessoa: a maior parte de seus contos foi escrita desta forma.
Algumas vezes, todos os acontecimentos são vividos pelo narrador, como em `The shadow out of time`; outras vezes, o narrador participa de parte dos fatos, em geral da pior parte deles.

A expressão Cthulhu Mythos foi criada, após a morte de Lovecraft, pelo escritor August Derleth, um dos muitos escritores a basearem suas histórias nos mitos deste.

Lovecraft criou também um dos mais famosos e explorados artefatos das histórias de terror, o Necronomicon, um fictício livro de invocação de demônios escrito pelo, também fictício, Abdul Alhazred, sendo até hoje popular o mito da existência real deste livro, fomentado especialmente pela publicação de vários falsos Necronomicons e por um texto, da autoria do próprio Lovecraft, explicando a sua origem e percurso histórico.

fonte:wiki

"Até mesmo dos horrores supremos, raramente a ironia está ausente. às vezes ela participa diretamente da composição dos acontecimentos; outras vezes só se refere a posição fortuita desses acontecimentos entre pessoas e lugares."
A Casa Abandonada [ Download ]

"Dizem que em Ulthar, lá atrás do rio Sakai, ninguém jamais mata um gato; e ao olhar para aquele que ronrona perto do fogo aceso da lareira, sei que é verdade. Pois o gato é chegado às coisas que o homem não pode ver."
Os gatos de Ulthar [ Download ]

"Tudo teve início, disse o velho Ammi, com o meteorito. Antes dessa época, não corriam
lendas fantásticas desde os tempos do julgamento das bruxas, e mesmo então os bosques do oeste não eram tão temidos como a pequena ilha do Miskatonic, onde o diabo presidia a reuniões ao pé de um curioso altar de pedras, mais antigo do que os índios. Não havia florestas assombradas, e o crepúsculo fantástico jamais fôra terrível, antes dos dias estranhos. Foi então que, ao meio dia, surgira a nuvem branca, a cadeia de explosões no ar e a coluna de fumaça vinda do vale nas entranhas da floresta."
A cor que veio do espaço [ Download ]

"A coisa mais misericordiosa do mundo,acho eu, é a incapacidade da mente humana correlacionar tudo que ela contém. Vivemos numa plácida ilha de ignorância em meio a mares
tenebrosos de infinidade, e não estávamos destinados a chegar longe. As ciências, cada uma puxando para seu próprio lado, nos causaram poucos danos até agora, mas algum dia a junção das peças do conhecimento disperso descortinará visões tão terríveis da realidade e de nossa pavorosa posição dentro dela que só nos restará enlouquecer com a revelação ou fugir da iluminação mortal para a paz e a segurança de uma nova idade das trevas.
Os teosofistas imaginaram o admirável esplendor do ciclo cósmico no qual o nosso mundo e
a raça humana são incidentes transitórios. Eles sugeriram estranhos remanescentes com termos que congelariam o sangue se não fossem mascarados por um suave otimismo. Mas não foi deles que me chegou o especial vislumbre de eras ancestrais proibidas que me arrepia ao lembrar e me enlouquece nos sonhos. Esse vislumbre, como todos os pavorosos vislumbres da verdade, revelou- se de uma hora para outra com a junção acidental de peças separadas, nesse caso, uma velha notícia de jornal e as anotações de um professor já falecido. Espero que ninguém mais junte essas peças. Se eu viver, jamais ajuntarei, deliberadamente, um elo a tão odiosa cadeia, com certeza. Imagino que o professor também pretendia guardar silêncio sobre a parte que sabia, e que teria destruído suas anotações se a morte súbita não o tivesse colhido. "
O Chamado de Cthulhu [ Download ]

"Para alguém que nunca encarou o perigo de uma execução legal, tenho um muito peculiar horror quando o assunto é a cadeira elétrica. Com efeito, creio que o tópico me faz
estremecer mais do que a certos homens que já foram a julgamento com o risco de suas vidas. A razão está em que associo a coisa a um incidente de quarenta anos atrás – um incidente bastante estranho que me levou à borda do abismo negro e desconhecido. "
O executor elétrico [ Download ]

sábado, 31 de janeiro de 2009

The shadow out of time - H.P.Lovecraft


“The Shadow out of Time” is H. P. Lovecraft’s last major story, written in a four-month period from November 1934 to February 1935. It was first published in Astounding Stories for June 1936. And yet, this text has never been published as Lovecraft wrote it -- until now.

The recent discovery of Lovecraft’s handwritten manuscript allows readers to appreciate this magnificently cosmic story exactly as originally written. All previous editions of the story contain hundreds of serious errors, including errors in paragraphing, omissions and mistranscriptions of many words and passages, and erroneous punctuation. But now, the breathtaking scope of this novella -- the story of the Great Race’s conquest of time and space by means of mind-projection, and the hapless fate of Professor Nathaniel Wingate Peaslee as a victim of the Great Race’s quest for all the secrets of the universe -- can, for the first time, be fully understood.


The shadow out of time [ Download ]
El abismo en el tiempo [ Download ]

A Ficção Científica em Lovecraft - Robert Silverberg

,
Estive relendo recentemente "The shadow out of time", uma história que encontrei pela primeira vez no distante ano de 1947, quando eu tinha 12 anos, na maravilhosa antologia de Donald A. Wollheim sobre os romances de Lovecraft.

Como já disse mais de uma vez, ler essa história mudou a minha vida e agora, com uma nova edição sendo publicada, quero falar sobre isso novamente.

O livro de Donald continha quatro histórias curtas de Ficção Científica: H. G. Wells - "The First Man in the Moon", John Taine - "Before the Dawn", Olaf Stapledon - "Odd John" e o romance de Lovecraft. Cada uma, do seu jeito, contribuiu para dar forma à imaginação do jovem que iria crescer e escrever centenas de histórias de ficção.

Stapledon falava diretamente para mim, que era, nas circunstâncias, um garoto peculiar, cercado por gente normal; Wells abria meus horizontes para as viagens através do espaço; Taine me propiciava uma viva recriação da era mezozóica, que como a maioria dos garotos da minha idade, era obcecado por dinossauros e desesperadamente queria experimentar tudo isso. Mas foi Lovecraft, eu penso, que teve o impacto mais significativo no desenvolvimento das minhas intenções como um criador de Ficção Científica (FC).

Havia uma qualidade visionária que me maravilhava e eu desejava escrever como ele, porém, sem habilidade para fazê-lo quando tinha 12 anos, tinha que me satisfazer escrevendo péssimas imitações dele.

Devotei muito esforço por muitas décadas até poder criar histórias que se aproximassem da grandeza de Lovecraft.

Note que eu me refiro a "The shadow out of Time" como FC, e que Donald incluiu em sua coletânea, explicitamente chamada "Romances da Ciência", apesar de Lovecraft ser convencionalmente considerado como um escritor de histórias de terror. E ele era. A maioria de suas melhores histórias são de terror, de fato, geravam o mesmo estranhamento especulativo utilizado em FC nos trabalhos de Robert A. Heinlein, Isaac Asimov e Arthur C. Clarke.

A grande diferença é que para Robert, Isaac e Arthur, a ciência é excitante e maravilhosa, enquanto que para Lovecraft, a ciência é fonte para o terror.

Porém, uma história que é dirigida pelo temor à ciência ao invés da admiração não é menos FC.

E era o que a ficção de Lovecraft também fazia. "Elder Gods of the Cthulhu" não são nada mais do que alienígenas de outra dimensão que vêm invadir a Terra e este é um tema clássico de FC.
Outras histórias de Lovecraft como "The Rats in the Walls" e "The Colour out of Space" podem, também, ser consideradas FC.

Ele não estava particularmente interessado nos impactos da tecnologia na vida dos seres humanos, em escrever sátiras sócio-políticas do tipo de George Orwell ou em inventar engenhocas. Para ele, a ciência era fonte de visões aterrorizantes. Que terríveis segredos jaziam enterrados no distante passado? Que terríveis transformações o futuro nos traria? Desta forma, ele via os segredos como abominações, assim como as transformações, o que garantia que fazia parte do gênero de horror e o afastava do espectro da FC, como a de Arthur, Isaac e Robert.

É interessante perceber que a maioria das primeiras ficções de Lovecraft apareceram pela primeira vez na revista pioneira de horror e fantasia chamada Weird Tales, "The Shadow out of Time" já havia sido, apropriadamente, publicada primeiro em junho de 1936, na revista Astounding Stories, que era a revista dominante em FC na época e que lançara escritores importantes como John W. Campell, Jack Williamsom e E. E. Smith.



Devo ressaltar que o editor da Astounding Stories, F. Orlin Tremaine, não estava satisfeito de expor seus leitores, acostumados a uma prosa de ficção bastante básica ao estilo mais elegante de Lovecraft. Tremaine submeteu "The shadow out of Times" a diversos cortes e edições na tentativa de homogenizá-la, tornando-a mais familiar aos seus leitores. Desta forma, cortando rudemente os parágrafos cuidadosamente escritos pelo estilo de Lovecraft. Assim também alterou pontuações e removeu deliciosos arcaísmos do vocabulário. Esta versão foi reimpressa muitas e muitas vezes durante anos, mas agora, uma nova edição está para ser lançada, baseada nos manuscritos originais de Lovecraft que, inesperadamente, apareceram em 1995.
A nova edição, pelos editores S.T. Joshi e David E. Shultz, publicada com elegante acabamento pela Hipocampus Press, traz uma deliciosa ilustração de um 'monstro olhudo', conforme apareceu no original de 1936.

Apesar da revisão de Tremaine, alguns leitores da Astounding ainda achavam Lovecraft ótimo, mesmo para a sensibilidade de 1936. Reações a essa história foram, geralmente favoráveis, conforme podemos ver nas cartas dos leitores publicadas em agosto de 1936.

É claro que eu não tinha idéia que Tremaine havia mexido no estilo de Lovecraft quando li a história pela primeira vez, onze anos depois de sua primeira publicação. Apesar disso, posso ver agora, na nova versão, o poder notável que foi retirado daquele texto pelos cortes de Tremaine. Talvez o uso de parágrafos menores tivesse tornado mais fácil o entendimento para alguém na pré-adolescência. Em todo caso, em 1947, eu achei que "The shadow Out of the Time" era a melhor coisa que eu havia lido.

A passagem-chave para mim está no quarto capítulo, em que Lovecraft conjura uma visão inesquecível de um ser gigantesco movendo-se em uma estranha biblioteca cheia de horríveis anais de outros mundos e de outros universos junto a seres sem forma que viviam em outros universos. Eram as descrições desses outros seres que haviam povoado o mundo em um passado esquecido, e as crônicas assustadoras de grotescas inteligências que viveram milhares de anos depois da morte do último ser humano.

Eu queria, apaixonadamente, explorar aquela biblioteca, e sabia que não podia. Eu queria saber mais a respeito dos pré-humanos hiperboreanos, dos construtores de Tsathoggua e sobre todos os abomináveis Tcho-Tcho que Lovecraft escolhera me contar, sem falar que eu me depararia com a mente de Yiang-Li, o filósofo do cruel império Tsan-Chan que vivera no ano cinco mil depois de Cristo ou conhecer o rei de Lomar, que governara a terrível terra polar por cem mil anos antes que os ynutos amarelos viessem do oeste e os invadissem.

Devo ter lido esta página do conto de Lovecraft dez mil vezes, é a página 429 da antologia de Donald e é a página 56 da nova edição. E, mesmo agora, relendo-a esta manhã, senti-me quixotesco procurando absorver cada palavra dela, sentindo o mesmo encantamento que comecei a conhecer sobre os mistérios de reinos imaginários perdidos do passado e do futuro.

O que é extraordinário em Lovecraft, em "The shadow out of time" é a sensação de uma história alternativa da terra, diferente do que estudamos, dos trilobites se tornando anfíbios e répteis até os primitivos mamíferos que me recordam a quarta série, mas o selvagem zigue-zague de espécies pré-humanas e raças alienígenas vivendo em nosso planeta bilhões de anos antes do nosso tempo, seres que não deixaram o menor traço ou fóssil mas em quem eu desejava de todo coração acreditar.

É a última palavra em fantasia arqueológica, pois o protagonista de Lovecraft nos leva direto às ruínas de uma cidade que, na sua história, ao menos, permanece conservada na remota Austrália. É aqui que o caminho escolhido por Lovecraft faz o horror emergir da ciência.

Para o narrador, assim como qualquer arqueólogo que eu já conheci, é bastante assustador aproximar-se deste estranho mundo. Ele é visitado nos sonhos por visões que agora ele passa a viver no mundo real, "idéias e imagens de um terror absoluto surgem para mim, e obscurecem meus sentidos"; ele parece achar que conhece aquela cidade em ruínas, pois a viu em seus sonhos. Sua sanidade se esvai. Ele luta contra ondas de pavor que o cercam de forma inimaginável, de uma maneira que se pode esperar apenas de um conto escrito por Lovecraft.

Eu também ficaria por demais assustado se eu me encontrasse raptado telepaticamente e atirado em uma civilização de 150 mil anos atrás, como o protagonista. Porém, uma vez de volta, perceberia que eu consegui sobreviver a tudo. Eu me lembraria de tudo pelo encantamento, não por causa do monstruoso, apavorante, terror lovecraftiano; se eu tropeçasse nos arquivos dessa civilização perdida.

Mas se "The shadow Out of Time" é exagerada, ela é gloriosamente exagerada, até quando tenta nos assustar. Ela cria uma sensação, pelo menos enquanto se lê, que a História não começou nas cavernas conforme a nossa ciência conta, mas que o mundo já existia num passado incalculável quando o homem evoluiu e a povoou diversas vezes, junto a outras raças inteligentes, muito antes do primeiro mamífero sequer ter aparecido.

Isto é que é maravilhoso na Ficção Científica.

Eu convoco você a procurá-la para ler. Nela, Lovecraft nos faz testemunhas de uma escavação do nosso passado há cento e cinqüenta milhões de anos atrás, a maior de todas as descobertas arqueológicas, talvez a maior de todos os tempos. A tumba de Tutancâmon foi feita apenas há uma fração de segundos atrás, se comparada.

Eu me sinto de volta a quando tinha 12 anos, novamente relendo hoje esta estonteante história, e penso que poderia ter sido verdade.

sexta-feira, 30 de janeiro de 2009

Shadow Twin - Gardner Dozois, George RR Martin e Daniel Abraham

"Shadow Twin" is a finely crafted science-fiction novel that was started in the mid-1970s by Gardner Dozois. A few years later, Dozois passed the unfinished manuscript on to George R.R. Martin to complete -- but while both writers agreed the story had promise, neither could work up the initiative to finish it. Over the next 20-some years, the story languished in a creative limbo between them; both worked on it now and again, but neither could or would finish it. Then, in 2002, young turk Daniel Abraham got his mitts on it and finally polished the thing off. Ramon wakes up in a mysterious tank surrounded by aliens that have a quest for him. He must find the other human that escaped from them. Since he is human, he would know how the other man will behave. Ramon is leashed like a police tracking dog, and sent out with an alien to supervise his mission. The tension of the chase, the harsh wilderness, and being a captive himself culminate into an unforgettable ending where Ramon discovers an unbelievable truth.
Shadow Twin - Gardner Dozois, George RR Martin e Daniel Abraham [ Download ]

El Eternauta y otros cuentos de ciencia ficción - Hector G. Oesterheld


—¿Usted sabe algo de lo que pasa? — dije no bien me recobré. Es que ríe pronto volvía a recordarlo tocio: la nevada de la muerte, la invasión de los Ellos, la enorme desolación tendida como un invisible pero abominable sudario sobre todo Buenos Aires, los combates contra los Gurbos, mi desesperado reencuentro con Martita y con Elena, la carrera hacia el interior,los hombres-robots persiguiéndonos... Recordé a Favalli, a los demás amigos, todos ya convertidos en hombres robot...
Es curioso, pero en aquel momento no recordé para nada mi entrada a la cosmonave de los Ellos ni el encuentro con el Mano, allá en su planeta...

El Eternauta y otros cuentos de ciencia ficción - Hector G.Oesterheld [ Download ]

quinta-feira, 29 de janeiro de 2009

Modern Classics of Science Fiction - Gardner Dozois

This new collection from the editor of The Year's Best Science Fiction and Isaac Asimov's Science Fiction Magazine generally lives up to its billing. Deliberately avoiding oft-anthologized stories, Dozois serves up a wide variety of SF from 1955 to 1989, offered here chronologically and ranging from the disturbing settings characteristic of Damon Knight, Richard McKenna and Ursula K. Le Guin, to touching character studies from Samuel R. Delaney, Roger Zelazny and Connie Willis, to the complex futures of James Tiptree Jr., Pat Cadigan and William Gibson. A highlight is Jack Vance's brilliant tale of alien anthropology, "The Moon Moth." The collection's weak link is Keith Roberts's "The Lady Margaret," which moves too slowly toward an uninteresting climax. Readers might enjoy Bruce Sterling's "Dori Bangs," but only if they're familiar with rock critic Lester Bangs and with cartoonist Dori Seda. Dozois's introductions tend toward hyperbole (many contributors are labeled "giants" or "masters"). Also included are tales by L. Sprague de Camp, Cordwainer Smith, Theodore Sturgeon, R. A. Lafferty, Gene Wolfe, Joanna Russ and eight others.

Contents
Preface
The Country of the Kind Damon Knight
Aristotle and the Gun L. Sprague de Camp
The Other Celia Theodore Sturgeon
Casey Agonistes Richard McKenna
Mother Hitton’s Littul Kittons Cordwainer Smith
The Moon Moth Jack Vance
The Golden Horn Edgar Pangborn
The Lady Margaret Keith Roberts
This Moment of the Storm Roger Zelazny
Narrow Valley R. A. Lqfferty
Driftglass Samuel R. Delany
The Worm That Flies Brian W. Aldiss
The Fifth Head of Cerberus Gene Wolfe
Nobody’s Home Joanna Russ
Her Smoke Rose Up Forever James Tiptree, Jr
The Barrow Ursula K. Le Guin
Particle Theory Edward Bryant
The Ugly Chickens Howard Waldrop
Going Under Jack Dann
Salvador Lucius Shepard
Pretty Boy Crossover Pat Cadigan
The Pure Product John Kessel
The Winter Market William Gibson
Chance Connie Willis
The Edge of the World Michael Swanwick
Dori Bangs Bruce Sterling
Afterword

Modern Classics of Science Fiction - Gardner Dozois [ Download ]

El Eternauta, el Regreso - Libro III

El Eternauta, El Regreso nos oferece um presente paralelo, é o ano de 2003 e Buenos Aires foi reconstruida após a invasão dos alienígenas e do ataque nuclear efetuado em resposta. Tudo parece igual ao que conhecemos, pelo menos no aspecto externo.

Buenos Aires foi reconstruída graças à tecnologia dos 'Manos'. Os sobreviventes regressaram à suas vidas normais e os homens-robôs foram libertados do controle mental.
Os Manos ocupam um lugar de destaque na sociedade, como benfeitores e orientadores de toda uma nova geração.

Humanos e alienígenas convivem em harmonia e a invasão parece agora ter sido um mal-entendido, uma má experiência do primeiro contato com civilizações de outros mundos.

Martita, uma orfã adotada e criada pelos bondosos Manos, descobrirá que seu pai está vivo e que se encontra perdido no espaço-tempo, por ter se oposto à invasão, por ter defendido sua família e seu mundo...

Os subterrâneos de Buenos Aires guardam uma história que precisa ser contada.

El Eternauta, el Regreso - Desenhos de Francisco Solano López, escrito por Pablo Maiztegui
- Libro III [ Download ]

quarta-feira, 28 de janeiro de 2009

The New Space Opera - Gardner Dozois & Jonayhan Strahan


The new space opera shares with the old the interstellar sweep of events and exotic locales, but Dozois and Strahan's all-original anthology shows how the genre's purveyors have updated it, with rigorous science, well-drawn characters and excellent writing. Many of the 18 stories play with the scope that characterizes classic space opera. In Greg Egan's Glory, creatures embody themselves as aliens to perform archeological research, only to get caught up in a struggle between two worlds. Robert Reed's Hatch, limited in locale to the hull of a giant ship, proves that the scope of the struggle for life is always epic. Stephen Baxter's Remembrance walks a line between the personal and the global as resisters against Earth's conquerors remember one man's struggle against the alien invaders. Kage Baker's humorous Maelstrom, in which an acting troupe on frontier Mars puts on a Poe story for the miners there, tells a personal story in an epic setting. The new space opera teaches us that despite the bizarre turns humanity may take to conquer these outré settings, a recognizable core of humanity remains.

INTRODUCTION
SAVING TIAMAAT-Gwyneth Jones
VERTHANDI’S RING-Ian McDonald
HATCH-Robert Reed
WINNING PEACE-Paul J. McAuley
GLORY-Greg Egan
MAELSTROM-Kage Baker
BLESSED BY AN ANGEL-Peter F. Hamilton
WHO’S AFRAID OF WOLF 359?-Ken Macleod
THE VALLEY OF THE GARDENS-Tony Daniel
DIVIDING THE SUSTAIN-James Patrick Kelly
MINLA’S FLOWERS-Alastair Reynolds
SPLINTERS OF GLASS-Mary Rosenblum
REMEMBRANCE-Stephen Baxter
THE EMPEROR AND THE MAULA-Robert Silverberg
THE WORM TURNS-Gregory Benford
SEND THEM FLOWERS-Walter Jon Williams
ART OF WAR-Nancy Kress
MUSE OF FIRE-Dan Simmons

The New Space Opera - Gardner Dozois [ Download ]

El Eternauta, el Regreso - Libro II


El Eternauta, El Regreso nos oferece um presente paralelo, é o ano de 2003 e Buenos Aires foi reconstruida após a invasão dos alienígenas e do ataque nuclear efetuado em resposta. Tudo parece igual ao que conhecemos, pelo menos no aspecto externo.

Buenos Aires foi reconstruída graças à tecnologia dos 'Manos'. Os sobreviventes regressaram à suas vidas normais e os homens-robôs foram libertados do controle mental.
Os Manos ocupam um lugar de destaque na sociedade, como benfeitores e orientadores de toda uma nova geração.

Humanos e alienígenas convivem em harmonia e a invasão parece agora ter sido um mal-entendido, uma má experiência do primeiro contato com civilizações de outros mundos.

Martita, uma orfã adotada e criada pelos bondosos Manos, descobrirá que seu pai está vivo e que se encontra perdido no espaço-tempo, por ter se oposto à invasão, por ter defendido sua família e seu mundo...

Os subterrâneos de Buenos Aires guardam uma história que precisa ser contada.

El Eternauta, el Regreso - Desenhos de Francisco Solano López, escrito por Pablo Maiztegui
- Libro II [ Download ]

terça-feira, 27 de janeiro de 2009

A Knight of ghosts and shadows - Gardner Dozois


An old man is haunted by strange ghostly beings whom he believes to be time travelers watching him. He was previously the leader of a movement that warned against man's rapid technological advances. But now he finds that today something special must be about to happen, something that could impact the rest of human existence, and he seems to be at the crux of it. A sweeping view of a radically different future, this story touches on so many ideas it's hard to describe. Time travel, cybernetics, AI, robotics, genetic engineering, space travel, it's all here in a grand vision. Nebula Award(R) Nominee.

A Knight of ghosts and shadows - Gardner Dozois [ Download ]

El Eternauta, el Regreso - Libro I

o
El Eternauta, El Regreso nos oferece um presente paralelo, é o ano de 2003 e Buenos Aires foi reconstruida após a invasão dos alienígenas e do ataque nuclear efetuado em resposta. Tudo parece igual ao que conhecemos, pelo menos no aspecto externo.

Buenos Aires foi reconstruída graças à tecnologia dos 'Manos'. Os sobreviventes regressaram à suas vidas normais e os homens-robôs foram libertados do controle mental.
Os Manos ocupam um lugar de destaque na sociedade, como benfeitores e orientadores de toda uma nova geração.

Humanos e alienígenas convivem em harmonia e a invasão parece agora ter sido um mal-entendido, uma má experiência do primeiro contato com civilizações de outros mundos.

Martita uma orfã adotada e criada pelos bondosos Manos, descobrirá que seu pai está vivo e que se encontra perdido no espaço-tempo, por ter se oposto à invasão, por ter defendido sua família e seu mundo...

Os subterrâneos de Buenos Aires guardam uma história que precisa ser contada.

El Eternauta, el Regreso - Desenhos de Francisco Solano López, escrito por Pablo Maiztegui
- Libro I [ Download ]

segunda-feira, 26 de janeiro de 2009

The year's best science-fiction - Gardner Dozois


The year's best science-fiction 10th annual edition
Summation: 1992
Griffin’s Egg – Michael Swanwick
Even the Queen – Connie Willis
The Round-Eyed Barbarians – L. Sprague de Camp
Dust – Greg Egan
Two Guys From The Future – Terry Bisson
The Mountain To Mohammed – Nancy Kress
The Coming Of Vertumnus – Ian Watson
A Long Night’s Vigil At The Temple – Robert Silverberg
The Hammer Of God – Arthur C. Clarke
Grownups – Ian R. MacLeod
Graves – Joe Haldeman
The Glowing Cloud – Steven Utley
Gravity’s Angel – Tom Maddox
Protection – Maureen F. McHugh
The Last Cardinal Bird In Tennessee – Neal Barrett, Jr.
Birth Day – Robert Reed
Naming Names – Pat Cadigan
The Elvis National Theater Of Okinawa – Jonathan Lethem And Lukas Jaeger
The Territory – Bradley Denton
The Best And The Rest Of James Joyce – Ian McDonald
Naming The Flowers – Kate Wilhelm
Snodgrass – Ian R. MacLeod
By The Mirror Of My Youth – Kathe Koja
Outnumbering The Dead – Frederik Pohl
Honorable Mentions
The year's best science-fiction 10th annual- Gardner Dozois [ Download ]


The year's best science-fiction 20th annual edition
Introduction
Breathmoss -Ian R. MacLeod
The Most Famous Little Girl in the World -Nancy Kress
The Passenger -Paul McAuley
The Political Officer -Charles Coleman Finlay
Lambing Season -Molly Gloss
Coelacanths -Robert Reed
Presence -Maureen F. McHugh
Halo -Charles Stross
In Paradise -Bruce Sterling
The Old Cosmonaut and the Construction Worker Dream of Mars -Ian McDonald
Stories for Men -John Kessel
To Become a Warrior -Chris Beckett
The Clear Blue Seas of Luna -Gregory Benford
V.A.O. -Geoff Ryman
Winters are Hard -Steven Popkes
At the Money -Richard Wadholm
Agent Provocateur -Alexander Irvine
Singleton -Greg Egan
Slow Life -Michael Swanwick
A Flock of Birds -James Van Pelt
The Potter of Bones -Eleanor Arnason
The Whisper of Disks -John Meaney
The Hotel at Harlan’s Landing -Kage Baker
The Millennium Party -Walter Jon Williams
Turquoise Days -Alastair Reynolds
Honorable Mentions: 2002

The year's best science-fiction 20th annual- Gardner Dozois [ Download ]

El Eternauta

El Eternauta talvez seja a melhor série de quadrinhos de Ficção Científica sul-americana já feita. Escrita pelo Héctor Germán Oesterheld (assassinado durante o regime militar) e originalmente desenhada por Francisco Solano López, foi primeiramente publicada na revista argentina Hora Cero Semanal, entre 1957 e 1959.

Uma estranha nevasca fosforescente cai sobre Buenos Aires, matando a população em pouco tempo. Juan Salvo, sua esposa, sua filha e amigos (Favalli e Lucas), conseguem sobreviver aos flocos assassinos. Graças a trajes protetores, conseguem deixar o abrigo e obter suprimentos vitais para a sobrevivência do grupo.

Logo eles descobrem a verdadeira natureza daquele estranho fenômeno.
Alienígenas invadiram a Terra e a neve alienígena é parte do plano de invasão.

Juan e seu grupo se juntam à resistência armada para lutar contra os invasores e no caminho para a capital, lutam contra insetos gigantescos (cascarudos), uma espécie humanóide com dezenas de dedos em cada mão (manos), bestas gigantes (gurbos), e contra outros humanos que foram escravizados e que agora obedecem as ordens dos invasores através de implantes cerebrais.

Os invasores que são chamados de 'Ellos' (Eles), pouco aparecem. Seriam uma raça de conquistadores que invadem mundos em busca de recursos e para usar seus habitantes como escravos e soldados. Assim, cascarudos, manos e gurbos nada mais são do que outras espécies igualmente escravizadas, de mundos dominados.

Depois de algumas poucas vitórias, o grupo é emboscado. Juan, sua esposa e filha conseguem escapar usando uma das naves alienígenas, mas acidentalmente acionam um dispositivo temporal. Como resultado os três são atirados em dimensões de tempo distintas, conhecidas como 'continums'.

Juan Salvo então inicia sua jornada pelo tempo, na tentativa de mudar a história.

El eternauta [ Download ]

Site Continum4 dedicado a El Eternauta.

Investigadores de la historieta